
El Nudo Gordiano
En la antigüedad había una promesa que atraía a todo hombre en el área: no solo riqueza, sino prestigio y poder. Con una simple tarea… tan simple como desatar un nudo. Serías dueño de toda Asia.
En la ciudad de Gordio se encontraba una carreta atada al templo de Zeus; lo único que la separaba era una cuerda con un resiliente nudo. La tarea era sencilla: “Desata el nudo y libera la carreta así se cumplirá la profecía de ser el siguiente emperador de Asia.”
Entonces, «¿cuál es el reto?». El nudo estaba tan fuertemente amarrado que se creía esculpido en piedra; sumamente complejo, incluso difícil de distinguir dónde iniciaba y dónde terminaba. Los intentos fallidos por analizar y maniobrar el nudo fueron en vano y, por más de 400 años, se creyó que era imposible de desatar…
Hasta que, en el año 333 a. C., llegó Alejandro Magno. Después de observar el nudo por unos segundos, sacó su espada y lo cortó por la mitad, liberando la carreta y cumpliendo la profecía de continuar la expansión de su imperio por Asia. De aquí nace su famosa frase: “Es lo mismo cortarlo que desatarlo.”Esa noche hubo una tormenta de rayos que simbolizó, según Alejandro, que Zeus estaba de acuerdo con la solución.

Esta breve historia la aplicamos directamente a una analogía de cómo funcionan las empresas actualmente: el nudo gordiano representa a las empresas en su estructura, operación, gente, procesos y muchas otras cosas más que no están fácilmente a la vista; y la profecía es el uso de nuevas tecnologías con la promesa de crecimiento, expansión, riquezas y poder.
Resolver el nudo de las empresas es sumamente complejo; se debe tomar en cuenta todo lo que se ve y lo que no se ve: procesos no mapeados, el conocimiento y actitudes de la gente involucrada, buenas y malas prácticas, KPIs, software, herramientas, proveedores, proyecciones, etc. Claro que no todos los nudos son iguales: algunos son más simples que otros, algunos están protegidos, otros no saben que existe un nudo y un par ni siquiera quiere que se resuelva.

Sin embargo, desde CoreAI creemos que los avances ambivalentes de la ciencia nos han dado la tecnología y herramientas necesarias para pensar en grande. Dichas tecnologías (al igual que Alejandro Magno) nos ofrecen soluciones con coraje y astucia para problemas con perpetua fatiga de análisis.
Desde que iniciamos CoreAI en 2025, «el nudo gordiano» ha sido nuestro principio; de tal manera, nos permite pensar en problemas que se pueden deshacer o que es necesario cortar. Ya que, regresando a la vida real, las empresas se enfrentan a deseos de modernización y transformación reales y ficticios, es nuestro deber guiar a nuestros clientes a entender su organización y priorizar los proyectos que vislumbran ser más prometedores en retorno de inversión y adopción.
“Nuestro fin es simple: transicionar empresas establecidas a la era de la Inteligencia Artificial.”CoreAI